Inmigrantes haitianos: una conspiración y la Bachelet libre de polvo y paja.
ACNUR Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los refugiados Jesuitas y los haitianos en Chile
![]() |
| Parece razonable que un país no acepte delincuentes, y personas que no quieran ajustarse a sus leyes; sin embargo cuándo se incorporan asuntos como la raza (color) y la religión, surgen complejidades difíciles de resolver. |
La migración es un fenómeno antiguo, tan antiguo como cuando el primer ser humano Adam tuvo que emigrar desde el Jardín del Edén, cuyas características y masividad han variado y se han acentuado en los últimos años, especialmente la emigración musulmana en Europa.
No es lo mismo migrar e inmigrar:
De aqui comienza un problema muy complejo en que la moral y la necesidad pueden chocar, y es la calificación legal de quienes son y quienes no son elegibles para inmigrar a un país determinado.
![]() |
Bachelet recibió en La Moneda al "héroe" haitiano que salvó la vida de una mujer suicida |
![]() |
| ¿Hipocresía o cinismo de Bachelet? Analicemos esto: Chile es un país con pocas minorías étnicas o religiosas y la ciudadania nunca ha querido introducir en su sociedad grupo que entren en conflicto con el resto de la sociedad, y se da el caso que históricamente se han admitido inmigrantes con el compromiso que acepten la residencia o la ciudadania chilena. Chile no ha rechazado inmigrantes ni ha ofendido la moral y la compasión hacia ellos, y ha ocurrido siempre y cuando respeten las leyes y la cultura de Chile. Frente a esto ¿Es factible y aceptable recibir personas por un lapso y luego expulsarlas? La respuesta es simple, si ocurre que la persona inmigrante no cumple con los requisitos que la Ley chilena les impone, deben ser expulsados. |
![]() |
Cuando Bachelet se hizo parte del Golpe de Estado e Intervención «humanitaria» en Haití – |

Como se han coludido:
El día 16 de diciembre de 2018, en el capítulo 34 del programa Mesa Central del Canal 13 de televisión, Heraldo Muñoz, Ministro de Relaciones Exteriores del gobierno de Bachelet, informó que: "Tanto él como Bachelet y su gobierno tuvieron conocimiento de un “negocio” con sede en Haití para el traslado ilegal de ciudadanos de ese país a Chile".
Si ellos fueron informados, es evidente que la PDI es el origen natural y evidente también de la información y que tanto los funcionarios del Ministerio del Interior como de Relaciones Exteriores también tomaron conocimiento de los hechos. ¿Por que no denunciaron los hechos a la justicia ordinaria?
La historia es esta:
Los dueños del negocio invitaban a ciudadanos haitianos a vender sus casas y propiedades, pagar 3.000 dólares a los organizadores del viaje, y adquirir un pasaje hasta Chile en la Aerolínea Law. Mas otros gastos.
A cambio de los 3.000 dólares recibirían un contrato de trabajo en Chile, reservas en un hotel y dinero en efectivo para acreditar de condición de turistas y luego poder permanecer en Chile como inmigrantes.
Serían recibidos en el aeropuerto en Chile para facilitar los trámites de ingreso y su instalación inicial.
![]() |
| Policías y médicos bolivianos atienden a migrantes haitianos. |
El gobierno (cancillería a cargo de Heraldo Munoz) informó varias veces de esta estafa a las autoridades haitianas las que “no hicieron nada”, y que este negocio siguió funcionando con grave detrimento de sus víctimas.
El gobierno de Chile nunca informó al Ministerio Público ni puso denuncia alguna ante nadie. El Gobierno de Bachelet nunca tomó medida alguna para detener o impedir la continuidad de la comisión evidente del delito.
Un ilícito penal es un acto que atenta contra el ordenamiento jurídico del Estado y los funcionarios públicos como sus servidores y representantes deben velar por el respeto a tal ordenamiento.
El Código Procesal Penal en su artículo 175 dispone quienes y cuando deben denunciar obligatoriamente los delitos que conozcan o se enteren:
“Los funcionarios públicos pueden ser testigos o tomar conocimiento de hechos que pudieran revestir el carácter de ilícito penal y la denuncia debe efectuarla en el término de 24 horas desde que tomó conocimiento del hecho”.
“La obligación acarrea sanciones al funcionario público cuando ha tomado conocimiento del ilícito en ejercicio de sus funciones. En el evento que el funcionario público no haga la denuncia respectiva puede ser objeto de dos tipos de sanciones: a) de orden penal, que se traduce en una falta que es sancionada con una multa y; b) de orden administrativo, que se traduce en la aplicación de alguna de las medidas disciplinarias que la ley indica”.
Estarán obligados a denunciar:
“a) Los miembros de Carabineros de Chile, de la Policía de Investigaciones de Chile y de Gendarmería, todos los delitos que presenciaren o llegaren a su noticia.
Los miembros de las Fuerzas Armadas estarán también obligados a denunciar todos los delitos de que tomaren conocimiento en el ejercicio de sus funciones;
b) Los fiscales y los demás empleados públicos, los delitos de que tomaren conocimiento en el ejercicio de sus funciones y, especialmente, en su caso, los que notaren en la conducta ministerial de sus subalternos;
c) Los jefes de puertos, aeropuertos, estaciones de trenes o buses o de otros medios de locomoción o de carga, los capitanes de naves o de aeronaves comerciales que naveguen en el mar territorial o en el espacio territorial, respectivamente, y los conductores de los trenes, buses u otros medios de transporte o carga, los delitos que se cometieren durante el viaje, en el recinto de una estación, puerto o aeropuerto o a bordo del buque o aeronave;
d) Los jefes de establecimientos hospitalarios o de clínicas particulares y, en general, los profesionales en medicina, odontología, química, farmacia y de otras ramas relacionadas con la conservación o el restablecimiento de la salud, y los que ejercieren prestaciones auxiliares de ellas, que notaren en una persona o en un cadáver señales de envenenamiento o de otro delito, y
e) Los directores, inspectores y profesores de establecimientos educacionales de todo nivel, los delitos que afectaren a los alumnos o que hubieren tenido lugar en el establecimiento.
La denuncia realizada por alguno de los obligados en este artículo eximirá al resto.”
El problema es que nadie, absolutamente nadie denunció un posible delito que todos los chilenos estábamos viendo a diario y en todo el país.
El incesante desfile de “turistas” haitianos que llegaban en vuelos de Law, en horas de la noche y la madrugada, con sus sobres amarillos con el dinero y los contratos y reservas hoteleras falsas era evidente e inocultable, sin embargo, la prensa nunca se dio por enterada ni investigó con seriedad una anomalía inocultable, peor aun, después de la declaración pública del ex Canciller Muñoz, tampoco hubo comentarios ni preguntas.
Estos silencios y complicidades configuran una conspiración organizada y dirigida por una voluntad decidida a mantener oculto el delito.
Actualmente, la ex presidente Bachelet postulaba al cargo de Alto Comisionado de la ONU para los DDHH, y el problema de la migración y su transformación en derecho humano universal y exigible estaba en debate global.
No es aventurado considerar que permitir la entrada de un grupo de inmigrantes de alta visibilidad e impacto noticioso contribuyó a fortalecer sus méritos para el cargo. Y esta falta de hacer cumplir la Ley, demuestra la nula y lo inservible de las comisiones de las Naciones Unidas.
Existe la necesidad de no olvidar este asunto y se debe exigir el cumplimento de la ley y de sancionar a quienes la infligieron abiertamente. No es posible, por el prestigio de nuestro país y de la institución Presidencial, continuar simulando que nada ha pasado y que Chile (su Gobierno) no se hace cargo de la vulneración deliberada y reiterada de las leyes de inmigración chilena y de graves daños y perjuicios a las víctimas de la estafa, por parte de sus mas altas autoridades.
La conclusiva pregunta que cabe:
¿Podría ser posible una investigación cuando el país esta gobernado por una "dictadura de facto"?. Dictadura implementada para corresponder al cumplimiento de la Agenda ONU-2030.
![]() |
| el premio de la ONU. La Alta Comisionada de los Derechos humanos |
Jose Luis Vasconcellos un verdadero y genuino patriota





