El Prevaricato Quedará Impune [BC]
Leo este comentario de don Hermógenes y lo saludo y afirmo: que usted es un Justo entre los Justos.
"Parece que el prevaricato quedará impune. Agrava el cuadro la confesión del autor del ardid del "secuestro permanente", el ministro sumariante Alejandro Solís, que confesó en "El Informante" de TVN, conducido por Juan Manuel Astorga, hace más de diez años, ante millones de telespectadores, que condenaba sin probar los delitos. Tal prueba es indispensable para derrotar la presunción de inocencia, siendo ésta un derecho humano esencial. Solís confesó que fingía los delitos. En esa oportunidad, para mayor claridad, expresó textualmente: "si yo no estoy diciendo que ésa haya sido la realidad”-
Y pregunto despues de escuchar ayer 1 de Junio de 2026, un presidente como don Jose Antonio Kast podrá mejorar la aplicación de Justicia en un pais en crisis Judicial?”
El comentario que de don Hermógenes, toca uno de los debates más complejos y polarizados de la historia judicial y política reciente en nuestro país:
"el papel de los jueces de dedicación exclusiva en causas de derechos humanos, la doctrina jurídica del "secuestro permanente" y cómo la percepción de estas actuaciones impacta la confianza en las instituciones.”
Nunca he tenido dudas que don Hermógenes como buen patriota no solo persigue que se aplique la “justicia imparcial” a los soldados carabineros y civiles presos, y no la justicia sesgada de la politiquería de Chile.
Ante una crisis judicial —fenómeno que hoy afecta a varios países de la región y del mundo, caracterizado por la pérdida de confianza pública, la percepción de politización o la lentitud de los procesos—, cabe la pregunta sobre si un mandatario puede "mejorar" la aplicación de la justicia abre un debate profundo sobre el equilibrio de poderes.
Mi análisis de las distintas perspectivas sobre lo que un jefe de Estado puede y no puede hacer frente a un panorama como este me lleva a manifestar que:
1. El límite constitucional: La separación de poderes
Desde una perspectiva republicana estricta, un presidente no tiene la facultad de intervenir en fallos judiciales ni de revisar la legalidad de sentencias pasadas o presentes.
El riesgo de la intervención: Si un mandatario intentara corregir directamente lo que considera un "prevaricato" o un error judicial histórico, rompería el principio de independencia del Poder Judicial.
La paradoja: Para muchos ciudadanos, que un presidente interfiera para “corregir o hacer justicia —incluso con buenas intenciones— agrava la crisis institucional en lugar de solucionarla, ya que somete los tribunales al vaivén político de turno, tal como ha ocurrido en Chile.
2. Las herramientas legítimas de un Poder Ejecutivo que han sido mal usadas.
Un presidente sí tiene canales institucionales para influir en el sistema de justicia, aunque sus efectos suelen ser a mediano y largo plazo:
Nombramientos y propuestas: Participar en la designación de magistrados para las altas cortes (Corte Suprema, Tribunales Constitucionales), buscando perfiles que garanticen la ortodoxia jurídica, el respeto irrestricto al debido proceso y la presunción de inocencia. Lamentablemente la izquierda y sectores progresistas de derecha han trasgredido este principio, cotejando los nombramientos políticamente.
Reformas legales y procedimentales: Impulsar proyectos de ley en el Congreso para reformar los códigos procesales, endurecer las sanciones al prevaricato, tipificar de mejor manera ciertos delitos o modificar la estructura de gobierno del Poder Judicial (para evitar el corporativismo o la politización interna).
Presupuesto y modernización: Dotar de recursos al sistema para reducir la congestión judicial, un factor clave en la percepción de impunidad y crisis.(Vale mencionarlo pero los jueces y Cortes estan no solo prevaricando, sino impunemente aceptan sobornos)
3. Las dos miradas ante la crisis de confianza
Existen dos posturas muy marcadas en la opinión pública y jurídica:
La visión de sospecha y crítica al activismo judicial: Quienes coincidimos con la crítica al exministro Solís y a la doctrina del secuestro permanente estamos claros que la justicia esta actuando bajo presión política y eludiendo estándares probatorios rigurosos en pos de un resultados específicos.
Desde esta óptica que es evidente, el actual presidente debería asumir ser un "reformador” y debería priorizar el retorno a un derecho penal liberal clásico, donde la evidencia empírica y la presunción de inocencia sean sagradas, sin excepciones ideológicas.
La visión del contexto y la justicia transicional:
Los defensores de los procesos de derechos humanos argumentan que las judicaturas debieron aplicar interpretaciones jurídicas evolutivas (como la del secuestro permanente, amparada en tratados internacionales) para hacer frente a la falta de colaboración institucional y al ocultamiento de información sobre el paradero de las víctimas. No obstante es sabido que las tácticas de la guerrilla y el terrorismo de izquierda, de acuerdo a sus manuales implica también desaparecer cuerpos de traidores y delatores, para asi culpar al enemigo
Para este sector, la justicia se "mejora" profundizando las dinámicas de reparación y verdad, no cuestionando los criterios de los jueces que investigaron las causas. Y frente a eso el Presidente Kast debe impulsar con hechos esta equivocada enunciación.
En conclusión
Un presidente como el actual, por sí solo, difícilmente puede "sanar" una crisis judicial de manera inmediata.
La capacidad de mejora depende crucialmente de la voluntad para fortalecer las instituciones desde fuera de los tribunales (vía revisión de leyes y nombramientos técnicos en la materia judicial, sin la intervención de los políticos) en lugar de intentar pautar el criterio de los jueces.
Nuestro Chile arrastra profundas divisiones históricas que no acabaran si el Presidente no asume el desafío de lograr que el sistema de justicia sea percibido como un árbitro imparcial, técnico y apegado a la ley por todos los sectores de la sociedad.
Y la solución a este tipo de crisis pasa más por reformas estructurales al sistema de nombramientos de Jueces y Cortes, y lo mas importante hacer uso de la Institucionalidad vigente para la fiscalización de la labor del Sistema Judicial.
Jose Luis Vasconcellos un verdadero genuino patriota